Un perro azuzado muerde y hiere a dos guardias civiles en Tomelloso
Los dos guardias civiles heridos el pasado domingo en Tomelloso (Ciudad Real) tras ser atacados por un perro de raza potencialmente peligrosa han recibido el alta hospitalaria y se encuentran en proceso de recuperación. La Guardia Civil confirmó la noticia a través de la agencia Europa Press.
El propietario del animal, que huyó del lugar e instigó deliberadamente al perro a morder a los agentes cuando estos intentaban identificarle, ha sido detenido. Se le imputan delitos contra la autoridad.
Los dos guardias civiles del puesto de Tomelloso (Ciudad Real) que el pasado domingo resultaron heridos tras ser atacados por un perro de raza potencialmente peligrosa han recibido el alta hospitalaria y se encuentran recuperándose de las lesiones. El propietario del animal, que huyó del lugar durante el incidente e instigó deliberadamente al perro para que agrediera a los agentes, ha sido detenido y se enfrenta a cargos por delitos contra la autoridad, según confirmaron fuentes de la Guardia Civil a Europa Press.
La secuencia de los hechos comenzó cuando una patrulla de Seguridad Ciudadana recibió el aviso de que un individuo paseaba a su animal por el parque Urbano Martínez de Tomelloso sin correa y sin collar, una infracción contemplada en la normativa de tenencia de perros potencialmente peligrosos. Los agentes se personaron en el lugar y requirieron al sujeto que sujetara al animal antes de iniciar los trámites de identificación. Fue en ese momento cuando el hombre optó por darse a la fuga.
En plena huida, el individuo incitó directamente al perro a embestir contra los guardias civiles. El animal atacó a ambos agentes, que sufrieron mordeduras de distinta consideración y no pudieron evitar las heridas ante la agresividad del perro. La Guardia Civil difundió lo ocurrido a través de sus redes sociales pocas horas después del incidente.
Diferente gravedad y traslado a Toledo
La distinta consideración de las lesiones determinó el destino hospitalario de cada agente. Uno de los guardias fue atendido en el Hospital de Tomelloso, donde recibió asistencia por las heridas sufridas. El segundo, con lesiones de mayor gravedad, tuvo que ser derivado al Hospital General Universitario de Toledo para recibir una atención más especializada. Ambos han recibido ya el alta y evolucionan favorablemente.
Tanto la Guardia Civil como la Asociación Unificada de la Guardia Civil (AUGC) de Ciudad Real trasladaron públicamente sus deseos de pronta recuperación a los dos compañeros heridos y mostraron su apoyo al puesto de Tomelloso.
Detención y cargos penales
Tras el alta de los agentes, la Guardia Civil confirmó la detención del propietario del animal. El detenido se enfrenta a la imputación de delitos contra la autoridad, figura penal que recoge el Código Penal para quienes agreden o resisten activamente a agentes en el ejercicio de sus funciones, con penas de prisión de entre uno y cuatro años en los supuestos más graves. La instigación de un animal para atacar a un agente puede encuadrarse en esta tipología.
A la responsabilidad penal se suman las posibles sanciones administrativas por el incumplimiento de la normativa de animales potencialmente peligrosos, que obliga a sus propietarios a mantenerlos sujetos con correa y bozal en espacios públicos y a portar en todo momento la documentación del animal. Las infracciones más graves pueden conllevar multas de entre 1.500 y 15.000 euros.