Uno de cada diez adolescentes de Castilla-La Mancha pasa más de 5 horas en redes
El 14,4% del alumnado de Castilla-La Mancha presenta síntomas claros de malestar emocional —ansiedad, depresión o somatización— y un 7% registra riesgo suicida elevado, con una brecha de género llamativa: el 11,2% de las chicas frente al 3,1% de los chicos. Son algunos de los datos más alarmantes del informe Infancia, Adolescencia y Bienestar Digital en Castilla-La Mancha, elaborado por Unicef España con respuestas de 3.393 escolares de entre 10 y 20 años.
El estudio, presentado este jueves en Toledo con la participación del consejero de Educación, Cultura y Deportes, Amador Pastor, revela además que el 10,3% de los adolescentes de la región dedica más de cinco horas diarias a las redes sociales en días lectivos, que el primer móvil llega de media antes de los 11 años, y que uno de cada diez menores ha sufrido ciberacoso en algún momento.
El informe Infancia, Adolescencia y Bienestar Digital en Castilla-La Mancha fue presentado el 2 de julio de 2026 en la sede de la Consejería de Educación de Toledo, en un acto en el que participaron el consejero de Educación, Cultura y Deportes, Amador Pastor; el presidente de Unicef Comité Castilla-La Mancha, Eduardo Sánchez Butragueño; el director general de Red.es, Jesús Herrero, y el vicedecano del Colegio Oficial de Ingeniería Informática de Castilla-La Mancha (CCII), Ricardo Pérez Castillo. El documento, elaborado en colaboración entre Red.es, Unicef España, la Universidad de Santiago de Compostela (USC) y el Consejo General de Colegios de Ingeniería Informática, con la participación de la Consejería de Educación autonómica, analiza la realidad digital de escolares de Primaria, ESO, Bachillerato y Formación Profesional pertenecientes a 19 centros educativos de la región. Los datos se recogieron entre noviembre de 2024 y junio de 2025.
La imagen que traza el informe sobre los hábitos digitales de los menores castellanomanchegos es la de una generación hiperconectada desde edades muy tempranas. El primer móvil propio llega de media antes de cumplir los 11 años y, a los 12, el 86% de los menores ya dispone de dispositivo personal. El 94,1% de los jóvenes de entre 10 y 20 años participa en al menos una red social, el 79,6% lo hace en tres o más, y uno de cada dos tiene más de un perfil en una misma plataforma. Incluso en los últimos cursos de Primaria, el 80,8% ya tiene presencia en alguna red social, y uno de cada diez participa en retos virales.
WhatsApp lidera el uso con un 82,2% de penetración, seguida de YouTube (**80,6%**), TikTok (72,7%) e Instagram (65%). En cuanto al tiempo de exposición, el 10,3% de los adolescentes supera las cinco horas diarias en redes durante la semana lectiva, cifra que escala hasta el 23,1% los fines de semana.
Usos problemáticos y adicciones
Más allá del tiempo de pantalla, el informe alerta de los usos problemáticos asociados a esa hiperconectividad. El 5,4% de los adolescentes de la región realiza un uso problemático de las redes sociales; en torno al 2% presenta un posible trastorno por uso de videojuegos, y un 2,2% se clasifica como jugador problemático en el ámbito de las apuestas y el juego online, una modalidad que el informe señala con especial preocupación por su carácter adictivo y su expansión entre menores.
El capítulo dedicado al consumo de pornografía ofrece uno de los datos más crudos del estudio: el primer acceso a este tipo de contenidos se produce, de media, a los 11 años. Aunque el consumo habitual se sitúa en el 9,1%, un 7,8% de los adolescentes castellanomanchegos muestra signos de consumo problemático, con consecuencias documentadas sobre la percepción de las relaciones afectivas y sexuales.
Ciberacoso y violencia digital en la pareja
Casi uno de cada diez menores de Castilla-La Mancha refirió haber sufrido ciberacoso en algún momento de su vida escolar. El informe constata un incremento de la victimización en la etapa de la ESO, aunque las mayores tasas de cibervictimización y ciberagresión se registran entre el alumnado de FP y Bachillerato. Un dato especialmente relevante es que uno de cada tres adolescentes ha sufrido alguna forma de violencia digital en el contexto de la pareja, una realidad que los autores del informe exigen que sea equiparada, en los protocolos de protección, a la violencia física.
Salud mental y riesgo suicida
El bloque más alarmante del estudio es el referido a la salud mental. El 14,4% del alumnado presenta síntomas claros de malestar emocional, entre los que el informe incluye ansiedad, depresión y somatización. Especialmente grave es el dato referido al riesgo suicida: un 7% de los escolares castellanomanchegos presenta un riesgo elevado, con una brecha de género marcada: el 11,2% entre las chicas frente al 3,1% entre los chicos.
Sánchez Butragueño reclamó en la presentación una respuesta colectiva a estos datos. "La tecnología forma ya parte central de la vida de la infancia y la adolescencia; pero junto a las oportunidades que ofrece, aparecen también señales de alerta que no podemos ignorar", afirmó. "El bienestar digital de la infancia no es solo una cuestión tecnológica, es una cuestión de salud pública, de derechos y de responsabilidad colectiva. Necesitamos una respuesta coordinada: administraciones, sistema educativo, familias, sector tecnológico y sociedad en su conjunto", añadió.
Las familias, el eslabón más débil
El informe identifica la mediación parental como uno de los puntos más vulnerables de la cadena de protección. Aunque el 52,4% de los progenitores habla con sus hijos sobre los riesgos de internet, solo tres de cada diez establece límites concretos sobre los contenidos a los que acceden o que publican en la red. El estudio subraya que hábitos cotidianos —como no dormir con el móvil en la habitación o evitar su uso durante las comidas familiares— pueden reducir a la mitad las tasas de uso problemático. Más del 90% de la ciudadanía reconoce preocupación por los riesgos del entorno digital, un dato que, a juicio de los autores, evidencia la urgencia de actuar de forma coordinada.
La respuesta de la Junta: Estrategia de Bienestar Socioemocional
El consejero Pastor subrayó que "los poderes públicos tienen mucha responsabilidad en el diseño de un marco que proteja a la infancia y la adolescencia de estos riesgos" y recordó los avances del Gobierno regional en esa dirección. La Estrategia Regional de Bienestar Socioemocional en las Aulas, dotada con un presupuesto cercano a los 280.000 euros y con horizonte hasta 2027, ha llegado ya a más de 16.000 docentes y 6.000 familias a través de 86 acciones formativas, 16 de ellas escuelas de familias. Sus líneas de actuación abarcan la prevención de adicciones con y sin sustancia, la salud mental de los adolescentes, la prevención del suicidio y las conductas autolíticas, y la educación afectivo-sexual y la prevención del consumo de pornografía.
La Junta también ha promovido tres ediciones del Congreso de Bienestar Emocional, con más de 600 docentes participantes, y ha elaborado guías educativas y recursos didácticos específicos para los centros de la región.
"El bienestar digital también se diseña"
El director general de Red.es, Herrero, reafirmó el compromiso del Gobierno de España con "una transformación digital centrada en las personas, que combine innovación y bienestar", y destacó el valor del estudio para "reforzar actuaciones que contribuyan a que los menores aprovechen las oportunidades de la tecnología de manera segura, responsable y positiva".
Pérez Castillo, del CCII, trasladó la responsabilidad directamente a la industria. "Hoy los menores no simplemente usan tecnología: crecen dentro de ecosistemas digitales diseñados para captar atención e influir en comportamientos. Por eso ya no basta con hablar de tiempo de pantalla, debemos hablar también de diseño responsable, transparencia algorítmica, educación digital crítica y protección efectiva de la infancia en el entorno digital", expuso. "Desde el CCII defendemos que la tecnología no es neutral y que la industria tecnológica debe asumir un papel activo en la construcción de espacios digitales más seguros, saludables e inclusivos para niños, niñas y adolescentes. Porque el bienestar digital también se diseña", concluyó.
Propuestas y campaña 'Algoritmo Seguro Ya'
Ante los resultados del informe, Unicef España y las entidades colaboradoras plantearon medidas concretas: equiparar la violencia digital a la física en los protocolos de protección; reforzar la higiene digital en los hogares y regular el uso de dispositivos en los centros educativos; abordar el malestar emocional y el uso problemático de la tecnología como una prioridad de salud comunitaria, con implicación del sistema sanitario y educativo; y exigir a las empresas tecnológicas rendición de cuentas sobre el impacto de sus productos en los derechos de la infancia.
En paralelo, Unicef España ha lanzado la campaña Algoritmo Seguro Ya —disponible en www.algoritmoseguroya.es— con el objetivo de movilizar a la sociedad para exigir a la industria algoritmos transparentes que reduzcan la adicción a las pantallas, eviten el fomento de contenidos perjudiciales para la salud de los menores y garanticen sistemas robustos de verificación de la edad. La organización prevé llevar las firmas recogidas al próximo Mobile World Congress para arrancar compromisos concretos del sector.
