Desmantelan en Malagón una finca de marihuana con animales maltratados

La Policía Nacional rescata en Malagón una veintena de animales que convivían con cadáveres en avanzado estado de putrefacción en una finca dedicada al cultivo ilegal de marihuana.

Los dos detenidos se enfrentan a cinco delitos: tráfico de drogas, defraudación de fluido eléctrico, tenencia ilícita de armas, delito contra la flora y la fauna, y maltrato animal.

En la finca de Malagón (Ciudad Real) fueron localizados, junto a otros animales en pésimas condiciones, tres ejemplares de walabí.
En la finca de Malagón (Ciudad Real) fueron localizados, junto a otros animales en pésimas condiciones, tres ejemplares de walabí.

Agentes de la Policía Nacional desmantelaron el pasado 30 de junio una finca en el municipio de Malagón (Ciudad Real) en la que se hallaron casi mil plantas de marihuana distribuidas en seis plantaciones y una veintena de animales —entre ellos tres walabíes, dos corzos, tres terneros y catorce perros— en lamentables condiciones higiénico-sanitarias, obligados a convivir con los cadáveres de otros ejemplares en avanzado estado de putrefacción. La operación se saldó con dos detenidos a los que se imputan cinco delitos de distinta naturaleza.

La investigación arrancó tras recibir la Policía Nacional diversas informaciones que apuntaban a la existencia de un cultivo de cannabis de grandes dimensiones en Malagón. Las primeras comprobaciones permitieron ubicar con exactitud la parcela, en la que se apreciaban plantaciones activas al aire libre y varias construcciones que podían albergar cultivos en interior. Con esos indicios, y previa autorización judicial, se articuló el operativo de registro.

Un escenario insólito: animales exóticos junto a cadáveres en putrefacción

Al acceder a la finca, los agentes se encontraron con un panorama que calificaron de insólito. En la zona de jardín que compartían los detenidos con sus hijos menores de edad convivían tres walabíes —mamíferos marsupiales de aspecto similar a un canguro en miniatura— y dos corzos. En una zona anexa, encerrados, permanecían tres terneros y catorce perros, once galgos y tres teckels.

Ninguno de los animales contaba con documentación legal. Todos se veían forzados a coexistir con los restos de un ternero, dos corzos, dos perros y cientos de pollos muertos —algunos en avanzado estado de putrefacción— que los propietarios arrojaban en bolsas al recinto para alimentar a los canes.

Alertados por los agentes, los servicios veterinarios de la Diputación Provincial de Ciudad Real se desplazaron hasta la finca para evaluar las instalaciones y el estado de cada uno de los animales, prestando una primera asistencia a los que lo requerían. La Consejería de Desarrollo Sostenible de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha gestionó de inmediato su traslado: los catorce perros fueron derivados a la protectora de animales de Malagón; los corzos, a la granja cinegética de Almodóvar del Campo (Ciudad Real); y los tres walabíes, al parque zoológico y botánico Koki de Toledo.

Seis cultivos, un secadero y una instalación subterránea inundada

Junto al drama animal, el operativo desveló una plantación de marihuana de carácter industrial. En la parcela se identificaron seis construcciones dedicadas al cultivo: cuatro al exterior, dos estancias habilitadas para producción en interior y una instalación subterránea de 200 metros cuadrados que en el momento del registro se encontraba inactiva al haber sufrido una inundación.

Los detenidos controlaban el ciclo completo de producción de la droga. Disponían de semilleros con plantas en distintas fases de crecimiento, un secadero y una peladora de cogollos. En total, la Policía Nacional intervino 841 plantas con un peso aproximado de 50 kilogramos y 150 plantas ya secas. Todo el suministro eléctrico de las instalaciones procedía de varios enganches ilegales trifásicos que supusieron un fraude estimado en 10.000 euros durante el último año.

En el registro se incautaron además 6.640 euros en efectivo, una carabina de aire comprimido modificada para disparar munición del calibre 0.36 y una pistola detonadora.

Cinco delitos imputados a los dos arrestados

Los dos detenidos se enfrentan a cargos por cinco delitos distintos: contra la salud pública, defraudación de fluido eléctrico, tenencia ilícita de armas, delito contra la flora y la fauna, y maltrato animal. La acumulación de ilícitos refleja la envergadura de una operación que, partiendo de una investigación sobre cannabis, terminó destapando un caso de grave negligencia y crueldad hacia los animales en el que la presencia de especies protegidas —los corzos— y exóticas —los walabíes— añade una dimensión especialmente llamativa al conjunto del expediente.

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