La plantilla de Airbus vota seguir en huelga en Illescas y Albacete
Los trabajadores de Airbus en España votaron este lunes por amplia mayoría mantener la huelga indefinida convocada a partir del martes 25 de agosto, rechazando la propuesta de la compañía tanto en las asambleas del turno de mañana como en las del turno de tarde. En Castilla-La Mancha, la decisión afecta a los 830 empleados de Illescas (Toledo) y a los 600 de Albacete.
La empresa aeronáutica lamentó el resultado, advirtió de que ya analiza el impacto del paro sobre su producción, sus acuerdos con clientes y su reputación, y calificó de "crítico para todos" alcanzar un acuerdo inmediato. Pese al choque, Airbus reiteró su compromiso de retomar las negociaciones en el calendario de reuniones diarias acordado con los sindicatos a través del Servicio Interconfederal de Mediación y Arbitraje (SIMA).
Las plantas de Airbus en Illescas (Toledo) y Albacete vivieron este lunes una jornada decisiva que comenzó con paros de tres horas y asambleas informativas y concluyó con un resultado que deja abierto el conflicto laboral más relevante del sector aeronáutico en España en los últimos años: los trabajadores dijeron no a la propuesta de la dirección y confirmaron la huelga indefinida a partir del martes 25 de agosto. La consulta se celebró de forma simultánea en los cinco centros españoles del fabricante —Getafe (Madrid), San Pablo y Tablada (Sevilla), Illescas y Albacete—, mientras que Cádiz aplazó su asamblea al 1 de septiembre para sumarse a la decisión mayoritaria adoptada por el resto de la plantilla.
El resultado fue de rechazo contundente en todos los centros que votaron. Aunque el turno de mañana ya había dejado el desenlace prácticamente encarrilado —dada la amplia representación de personal en esa franja— el escrutinio del turno de tarde confirmó el voto en contra de una oferta que los sindicatos convocantes, UGT, CGT y la Unión de Trabajadores Independientes y Libres (ÚTIL), habían calificado como "insuficiente" pese a reconocer que la empresa se había movido "tímidamente" por primera vez en la dirección de sus reivindicaciones.
La propuesta que no convenció
El documento presentado por Airbus el viernes 21 de agosto ante el SIMA recogía tres compromisos principales. En materia salarial, la empresa garantizaba un incremento ligado al IPC más un porcentaje adicional para recuperar el poder adquisitivo perdido, si bien sin concretar plazos ni cuantías. Sobre el teletrabajo, se comprometía a restituir las condiciones previas al conflicto y a respetar los acuerdos individuales vigentes. En lo relativo al absentismo, Airbus se comprometió a retirar el recurso interpuesto ante el Tribunal Supremo sobre los complementos por baja médica —incapacidad temporal (IT)— y a devolver las cantidades descontadas a los trabajadores en la primera nómina posible.
Esas concesiones no bastaron. La falta de concreción en plazos y cuantías de la subida salarial, y la postergación de otros asuntos que la plantilla considera prioritarios —vacaciones, flexibilidad horaria, comedor o transporte colectivo— inclinaron la balanza hacia el paro indefinido. El secretario general de UGT en Airbus, Edmundo Otero, había advertido en la asamblea de que algunos puntos del documento "quedan muy lejos de lo que debe ser un marco para tener un acuerdo avalado por los trabajadores", y criticó que la empresa no concretaba "en cuánto tiempo y en qué cantidad" se recuperaría el poder adquisitivo.
Airbus avisa: el acuerdo es "crítico para todos"
Conocido el resultado, Airbus emitió un comunicado en el que lamentó la decisión del comité de huelga de seguir adelante con los paros y advirtió de que ya analiza el "impacto adicional" que la huelga puede tener sobre sus "obligaciones de producción", sus acuerdos con clientes, sus compromisos institucionales y la propia reputación de la compañía. La empresa, que emplea a unos 14.000 trabajadores en España repartidos entre Getafe —con cerca de 9.000 empleados, el mayor centro—, Illescas, Albacete, Cádiz y los centros sevillanos de Tablada y San Pablo, defendió que sus propuestas "corresponden a los puntos indicados por los representantes sociales y los empleados" y reiteró que apuesta "firmemente por la negociación, con la voluntad clara de alcanzar un marco sólido, equilibrado y responsable".
La dirección calificó de "crítico para todos" —para la compañía, para sus clientes y para el proyecto común en España— alcanzar un acuerdo en los próximos días, y confirmó su compromiso de retomar las conversaciones a partir de este mismo martes en el marco del calendario de reuniones diarias pactado tras la mediación en el SIMA.
Un conflicto que se arrastra desde julio
El arranque de la huelga indefinida llega tras semanas de escalada. En julio, los trabajadores rechazaron un preacuerdo alcanzado por la dirección con los sindicatos no convocantes —CCOO, SIPA y ATP—, lo que llevó a desconvocar una primera huelga. Para intentar desbloquear la situación, Airbus recurrió a la mediación del SIMA, contrató al bufete Baker McKenzie y acometió un relevo en la cúpula de Recursos Humanos con el nombramiento de Soledad Muñoz como nueva directora, en sustitución de Antonio Lasada tras más de una década en el cargo. Pese al acercamiento y a la apertura de diálogo en materias como los acuerdos laborales de Cádiz o el denominado proyecto Bromo —la fusión de los negocios espaciales de Airbus, Thales y Leonardo—, la plantilla respaldó el criterio de los sindicatos convocantes y abrió paso a la primera huelga indefinida del fabricante aeronáutico en España, con el foco puesto ahora en la mesa de negociación que arranca este martes.